Distonía focal de la embocadura

Miedos

La distonía es un trastorno neurológico del movimiento caracterizado por la realización de una serie de contracciones musculares involuntarias de un grupo de músculos concreto, contrayéndose al tocar y volviendo a su estado normal  cuando paramos.

La distonía del músico se manifiesta en la pérdida del control voluntario de alguno de los movimientos que utilizamos para tocar..

Esto implica que el músico no es capaz de reproducir de una forma natural y eficiente alguno de los gestos técnicos propios de su actividad y que, hasta ese momento, ejecutaba fácilmente y sin necesidad de una concentración extra.

La distonía del músico es un problema que tiene un alto impacto en la calidad de vida de los afectados, terminando, en muchas ocasiones, con el final de su carrera musical.

Algo importante de señalar es que la distonía tiene diferentes grados de gravedad, existiendo diversas escalas para su evaluación, siendo la más recomendada la escala de 6 puntos de Tubiana.

Como norma general, la distonía focal en los músicos se desarrolla en la edad adulta, pudiendo aparecer de manera muy leve, mejorar, empeorar o incluso desaparecer con el tiempo.

La distonía focal de la embocadura es una dolencia típica de los músicos de instrumentos de viento, la cual puede aparecer solamente en un rango determinado del registroy siendo su aparición algo gradual.

Este tipo de distonía constituye un 14% de las distonías de los músicos e involucra la musculatura perioral, lingual y facial, lo que se traduce en movimientos no coordinados y un defectuoso control del flujo de aire sobre la boquilla del instrumento.

A veces se percibe como un bloqueo a la hora de tocar, sintiendo cómo algo que antes salía sin ningún tipo de esfuerzo ni concentración, de repente no sale bien por mucho que lo intentemos o nos concentremos en ello.

Otras veces conlleva a la aparición de temblor o tensión.

Ante la imposibilidad de realizar ataques precisos o tocar en ciertos registros, el cerebro, al ver que no se obtiene el resultado deseado, intenta poner remedio, a través de la realización inconsciente de movimientos, gestos o tensiones compensadoras.

Así, con la idea equivocada de que el problema desaparecerá con el estudio repetitivo  del proceso defectuoso, al continuar insistiendo en el ensayo, poco a poco se automatizan estos movimientos compensadores y, poco a poco, ese “pequeño error” pasa a ser un problema mayor.

Por ello,  lo peor que se puede hacer es machacarse estudiando más, pensando que con el estudio conseguirá reducir estos movimientos o incluso eliminarlos, siendo esto precisamente una de las causas de la enfermedad, contribuyendo además a grabar estos movimientos aún con mayor fuerza y a generar e incorporar estos gestos nocivos y dañinos a nuestra práctica musical, empeorando el problema.

No siempre resulta fácil detectar el inicio del trastorno, ya que al tocar un instrumento de viento resulta habitual mover los labios, la lengua y la mandíbula.

Los movimientos anormales que caracterizan la distonía en la embocadura son a menudo muy sutiles y ocurren sólo al tocar, siendo, en la mayoría de las veces una combinación entre arrugar o estirar los labios.

Sin embargo, los síntomas que pueden ayudar a identificar la distonía son:

Fugas de aire en las esquinas de la boca que a veces empeora en en el registro más agudo y que suelen ir acompañadas de temblores evidentes.

Contracciones anormales e involuntarias de los músculos faciales como cierre involuntario de la boca, fruncido involuntario del rostro, exceso de elevación de las comisuras de los labios…

Imposibilidad de mantener una nota o de tocar una sucesión de notas rápidas o a una determinada velocidad.

Precisamente el hecho de que estos síntomas aparezcan solo al tocar  y que el médico no encuentre ninguna lesión que lo justifique, la distonía focal se ha considerado durante mucho tiempo una enfermedad psiquiátrica.

Si tienes la mala suerte de padecer este problema, lo que tienes que intentar es reeducar los movimientos alterados, aunque ello suponga, en algunos casos, “empezar de cero”.

Además, si por tí mismo no eres capaz de encontrar dónde está el problema o no puedes corregirlo es necesario que acudas a alguna clínica con experiencia en este aspecto para que te ayuden a solucionarlo, quienes como te digo, te ayudarán buscando en todo momento corregirlo desde la base, sin pasar por alto aspectos como la respiración y la posición el estado de relajación del cuerpo.

En cuanto a su tratamiento, la mayoría de expertos coinciden en las ventajas de abordarlo a través de un enfoque multidisciplinario incluyendo la participación de un neurólogo y un fisioterapeuta, a quiénes también se puede añadir en ciertos momentos un psicólogo.

Además, señalar que aunque no se ha definido una terapia específica aún, este trastorno tiene cura y su tratamiento es puramente sintomático.

Finalmente, aclarar que el comienzo temprano de la terapia, una menor gravedad de los síntomas o la edad temprana son factores que prometen un alto índice de resultados favorables en cuanto a su cura.

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