Coaching para músicos y artistas

Coach profesional

 La ansiedad escénica, la falta de organización, la dificultad para establecer objetivos, la preparación de pruebas y/o exámenes o la falta de motivación son algunas de las trabas con las que los músicos viven cada día. 

Tranquilo. Son más comunes de lo que te crees.

Lo que ocurre es que la mayoría lo oculta. ¿Por qué? Por miedo al qué dirán. A ser menos que otros y a más jilipolleces de esas. 

Ahora, eso sí, muchos compran libros, ven el documental de Tim Robbins en Netflix y mil historias más para ver si se motivan y de repente se convierten en aquello que tanto sueñan. 

Para conseguir cambiar, amigo mío, siento decirte que no te va a valer con eso. 

Todo está muy bien. 

Querer, decirlo o no decirlo, ver vídeos, leer libros… todo eso está de puta madre, pero si no mueves el culo… poco vas a lograr. 

¿Nunca has oído eso de que el movimiento se demuestra andando? Pues aplica el cuento. 

Te lo digo por experiencia.

Porque dicen que más sabe un monje por viejo que por sabio. Y yo de viejo voy teniendo ya lo mío.  

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Ahora, una cosa te digo: el coaching no es para todo el mundo.

Si fuera así nadie tendría problemas, ¿no crees?

De hecho el otro día, charlando con un amigo me comentó el auge y la fama que estaba cogiendo esta profesión. Y me dijo: «si es que estamos todos de atar».

Pues si. Estamos de la olla. Unos más y otros, más aún.

Pero como te digo, no es para todo el mundo.

El coaching ayuda. Claro que si. Ayuda y mucho.

Pero ayuda si te comprometes a currar. No a que yo te de todo hecho.

Si tú no curras… amigo mío… estás jodido.

Así que si es tu caso te recomiendo que dejes de leer, cierres esta ventana y te vayas de cervezas, al gimnasio o dónde quieras.

Ahora, que si eres una persona comprometida, que quiere mejorar algún aspecto de su vida, te implicas y te tomas las cosas en serio… has dado con un filón.

¿Lo digo yo? No. Lo dice muuuuucha gente. Pero te recomiendo que pases de todo eso.

Lo mejor es que lo pruebes tú mismo y ya después, si eso, juzgues.

Porque juzgar sin conocer es difícil, pero mira que todo el mundo lo hace.

Y tranquilo, el coaching sirve prácticamente para todo. Cualquier cosa que necesites mejorar, algo que te moleste, algo que te ronde por la cabeza, problemas, automatización, autoestima… preparar oposiciones… lo que te de la gana.

Solo necesitas tener claro tu objetivo. Y luchar por él hasta el final.

Tienes que pensar que si quieres que en tu vida pasen cosas diferentes a las que venían pasando hasta ahora, debes comenzar con hacer cosas diferentes.

Fácil, ¿verdad?

 

 

No sé si ya lo sabes pero también me encanta escribir y por eso envío una serie de correos electrónicos de manera periódica para seguir ayudando sobre coaching y sobre la trompa. Si te interesa puedes apuntarte aquí:

 

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